Cold brew vs café con hielo: no son lo mismo
El cold brew no es café con hielo. Es un método de extracción en frío que tarda entre 12 y 24 horas y da como resultado un concentrado suave, dulce y con muy poca acidez. Si sueles confundirlos, esta guía te lo deja claro.
Cold brew: extracción lenta en frío
- 80 g de café molido grueso (como pimienta machacada).
- 1 litro de agua fría o a temperatura ambiente.
- Mézclalo en una jarra, tápala y déjala en la nevera entre 12 y 18 horas.
- Fíltralo con una tela o con una prensa francesa. Listo el concentrado.
El resultado es un concentrado que puedes diluir 1:1 con agua o leche. Aguanta dos semanas en la nevera. Suave, achocolatado y prácticamente sin amargor.
Café con hielo: espresso + hielo
Prepara un espresso doble (o una moka cargada) y viértelo sobre un vaso lleno de hielo. Rápido, intenso, con más acidez y cuerpo que el cold brew. Perfecto cuando te apetece algo fuerte y refrescante al momento.
¿Cuál elegir?
- Si lo quieres suave y dulce → cold brew.
- Si lo quieres intenso y rápido → café con hielo.
- Si quieres presumir → cold brew tónico (cold brew + agua tónica + una rodaja de limón).
El cold brew es perfecto para tener listo en la nevera durante toda la semana: lo dejas preparado un día y te dura varios. Es de los cafés más prácticos que hay para el verano.