Café filtrado en frío japonés (método Kyoto drip)
Mientras que el cold brew sumerge el café en agua fría durante 12-24 horas, el Kyoto drip se sirve de la gravedad: agua helada que gotea despacio sobre el café molido y lo atraviesa gota a gota. El resultado es un concentrado limpio, dulce y complejo que los japoneses llevan perfeccionando desde los años 60.
Cómo funciona
Una torre de tres cámaras: el agua con hielo arriba; en el centro, el café molido medio-grueso con un filtro; y abajo, una jarra que recoge el concentrado. El agua cae a razón de una gota por segundo, más o menos, y el proceso dura entre 3 y 8 horas según el volumen.
- Proporción recomendada: 1:10 (café:agua). 50 g de café por cada 500 ml de agua.
- Molido: medio-grueso, como para prensa francesa.
- Tiempo: 3-8 horas. Cuanto más lento, más dulce y complejo.
- Temperatura del agua: helada, entre 2 y 4 °C.
Torres asequibles
Las torres de Kyoto drip profesionales cuestan cientos de euros, pero hay versiones caseras en plástico y vidrio por 30-50 € que van perfectas para empezar. También puedes montarte una torre casera con una botella de agua, un gotero de laboratorio y una jarra.
Sabor y forma de servir
El concentrado que sale es sedoso, con una acidez jugosa y notas que van de la fruta tropical al caramelo según el café. Sírvelo con hielo y un chorrito de agua para diluir, o solo en una copa de vino para apreciar el aroma. No le añadas leche: eso es un crimen.
Diferencias con el cold brew
El cold brew sumerge (inmersión) y da un cuerpo denso con poca acidez. El Kyoto drip percola (goteo) y aporta limpieza, complejidad y una acidez brillante. Son métodos complementarios, no rivales.